Problemas comunes en las piscinas

Es muy común encontrar piscinas en los centros deportivos de ciudades o pueblos, piscinas publicas y privadas, en urbanizaciones o casas particulares. Las piscinas son buenas para relajarse, para aliviar el calor del verano o para hacer ejercicio. La natación es un deporte muy recomendable.

Sin embargo, es necesario ser conscientes de que las piscinas también conllevan la responsabilidad de mantenerlas adecuadamente. Las piscinas descuidadas pueden generar varios problemas y de distinto tipo, unos más frecuentes que otros. Por eso, es conveniente conocer algunos de estos problemas para estar alertados y si nos corresponde evitarlos.

El gran clásico es que la gente se queje de irritación y enrojecimiento de los ojos tras haber estado bañándose en la piscina. Lo que puede estar provocando ese cuadro de irritación ocular es el abuso de cloraminas y desinfectantes. Quien frecuente piscinas descuidadas, puede encontrarse también con malos olores. La causa de ese olor desagradable es principalmente el exceso de cloraminas, o para que lo entendáis mejor, se ha añadido demasiado cloro. 

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Cuando no regulamos el pH o no dosificamos la cantidad correcta de desinfectante, surgen algas en la piscina. Las paredes y los suelos se ponen resbaladizos y su aspecto empieza a ser desagradable. Para solucionar esto hay que ajustar el pH y realizar tratamientos de choque con cloro rápido. Si aparece turbiedad orgánica podemos utilizar floculantes para eliminarla. 


Las manchas también pueden aparecer en las piscinas. La presencia de hierro, cobre y manganeso en exceso pueden dañar la superficie de las piscinas de poliéster, principalmente. Por otra parte, en todas las piscinas a excepción de las recubiertas con gresite o azulejo, existe peligro de manchas si el cloro se dosifica directamente sobre la superficie.


Para evitar que la arena del filtro se calcine, podemos utilizar al finalizar la temporada, productos para eliminar la cal, no obstante es conveniente cambiar la arena cada 3-5 años.
 

En resumen, estos son algunos de los problemas que más habitualmente se encuentran en las piscinas. Realizando el mantenimiento y un uso adecuado de productos químicos, se pueden evitar.

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